Nietzsche
Nietzsche era entonces para mí, una de mis influencias, me sentía poderoso, arrogante, superior al leerlo -creo que a todos nos pasa. Pero con el paso del tiempo, lo fui percibiendo falso,... Predicaba la voluntad de poder, la supresión de los enfermos... y vivió solo y enfermo...
Me quedo con su relativismo de los valores y con la bella e incomprendida imagen del superhombre: aquel que se inventa a sí mismo, su propia moral y de cierto modo, su propio sentido.
Ahora me parece que fue bueno conocerlo a esa edad, Nietzsche me parece un filósofo para adolescentes, un "bufón metafísico".
Leí sus obras: Más allá del bien y del mal, El crepúsculo de los ídolos, El anticristo, Así habló Zarathustra, Humano demasiado humano, La genealogía de la moral y Ecce Homo, quizá se me escapa alguno, mi memoria no es tan exacta.
Así que quien pretenda decirme que no conozco su obra, que lo piense dos veces. Por cierto, un excelente libro para comprender un poco de la filosofía Nietzscheana es Nietzsche, biografía de su pensamiento de Rüdiger Safranski
Reproduzco por pura nostalgia, la biografía que escribí hace ya nueve años
Friedrich Nietzsche
El hombre es una cuerda tendida entre la bestia y el Superhombre: una cuerda sobre un abismo.Friedrich Nietzsche nació el 15 de octubre de 1844 en Röcken, Turingia. Fue hijo de Karl Ludwing Nietzsche, un pastor protestante.
Un peligroso ir más allá, un peligroso volver atrás, un vacilar peligroso y un peligroso estar de pie.
Lo más grande del hombre es que es un puente y no una meta. Lo que debemos amar en el hombre es que consiste en un tránsito y un ocaso
Así habló Zarathustra
Inició sus estudios en la escuela de Pforta, y curso en la universidades de Bonn y Leipzig estudios de teología y filología clásica. Posteriormente abandona sus estudios de teología.En 1868 conoce a Richard Wagner, en quien veía a un genio artístico, capaz de recrear la tragedia en la época moderna. Su amistad empezó a decaer cuando Wagner comenzó a comportarse como un mercader del arte, y por las ideas antisemitas que Wagner transmitía a Elisabeth Nietzsche, la hermana de Friedrich.
Existen tres fases en la obra de Nietzsche. En la primera hay una influencia central de Schopenhauer y de Wagner. A este periodo corresponden La filosofía en la época de la tragedia, Consideraciones intempestivas y El nacimiento de la tragedia, Nietzsche encuentra la manifestación de las cualidades humanas en las figuras de la tragedía griega.
El segundo periodo está representado por obras como Humano, demasiado humano, El viajero y su sombra y Aurora, es en este periodo que Nietzsche se propone el ideal de espíritu libre, culminando con La gaya ciencia.
El tercer periodo donde se alcanza la plenitud de su pensamiento, se representa por su obra maestra Así habló Zarathustra y textos como Más allá del bien y del mal, El crepúsculo de los ídolos, El Anticristo y La genealogía de la moral.
La figura central del pensamiento Nietzscheano es el superhombre, quien se caracteriza por: la voluntad de poder, la idea del eterno retorno -devenir- y la aceptación de la muerte de Dios.
Si quieres alcanzar la paz mental, ten fe. Si quieres ser un discípulo de la verdad, entonces buscaFriedrich Nietzsche en una carta a Elisabeth, su hermana.
El superhombre no se deja imponer valores y fines, él es el creador de sus propios valores y su propio fin, se inventa a sí mismo.
Nietzsche cree que se debe aceptar el sufrimiento, pues éste hace aristocrático al hombre, y ve a la religión, como un medio por el cual el hombre busca satisfacer su deseo de trascendencia.
Buscar un sentido a la vida, es ya despreciarla. El sentido de la existencia está en ella. ¡La realidad de la potencia está en su acto! El pensamiento buscaba en otro tiempo más allá de él lo que estaba en él.
El anticristo
Sólo a las almas más espirituales, dando por sentado que sean las más valerosas. les es dado vivir las mayores tragedias; por eso estiman la vida, porque les opone su mayor antagonismo.
El crepúsculo de los ídolos.
El orgullo espiritual y la repugnancia de todo hombre que ha sufrido mucho (la potencia de sufrir determina el rango), la horrible certidumbre que le impregna de saber, en virtud de sus dolores, mucho más que todos los sabios, y de conocer mundos remotos y horribles que él, sólo él vió en amarga experiencia; este orgullo espiritual y mudo de quien sufre; esta soberbia del conocedor, del iniciado, de la víctima, cree necesario disfrazarse bajo todas las formas y alejarse de las manos indiscretamente piadosas, y en general, de todo lo que no iguala su dolor. Los profundos sentimientos hacen aristocrático al hombre y le distinguen de los demás.
La felicidad, como la entendeís vosotros, no es un fin, sino ¡el fin! Significa para nosotros un estado que concluye por hacer ridículo y despreciable al hombre, por hacerle insoportable la existencia. ¿No sabeís que la escuela del dolor, del gran dolor, es la única que permitió al hombre subir a ciertas alturas? Aquella tensión del alma en la desventura, aquellos escalofríos ante una gran desgracia, el ingenio y la bravura que se demuestran al soportar y preservar e interpretar y disfrutar las calamidades, todo lo que entonces gana el alma en profundidad, en secreto, en disimulación, en talento, en astucia, en grandeza, ¿no lo consiguió bajo la férula del dolor? En el hombre se hallan reunidos la criatura y el creador: en el hombre hay la materia, lo incompleto, lo superfluo, la arcilla, el fango, el absurdo, el caos; pero también hay el soplo que crea, que organiza, el martillo, el espectador, dios, el septimo día...
Más allá del bien y del mal
Él habla también de dos clases de hombres: los aristócratas y los serviles, conceptos alejados de los conferidos por la posicion económica o social, que dependen del caracter del individuo. Aristócrata es el que nació para mandar y servil es el que nació para obedecer
En cuanto a los hombre vulgares, que son el mayor número y que existen únicamente para servir y ser útiles a la comunidad, y que solo por esto tienen derecho a la existencia, la religión les hace estar contentos de su condición y les procura paz de espíritu, ennoblece su obediencia, les da fuerzas para dividir con sus prójimos las alegrías y las penas, y eleva y transfigura su monótona existencia, la bajeza de su alma semibestial.
En un individuo que nació para el mando, la abnegación y la modestía no serían virtudes, sino despilfarros de virtud.Son indicios de una naturaleza aristocrática: no envilecer jamás nuestros deberes, creyendo que sean deberes de todos; no renunciar jamás a la propia responsabilidad ni echar a otros la culpa; contar en el número de los deberes propios los privilegios y su ejercicio.
Codicia lasciva, envidia acerba, rencor amargo, orgullo plebeyo: todo eso me ha asaltado al rostro. No es verdad ya que los pobres sean bienaventurados. El reino de los cielos está hoy entre las vacas.
Mas alla del bien y del mal."¿Y por qué no entre los ricos?" preguntó Zarathustra para tentarle, mientras impedía que las vacas olfatearan familiarmente el pacífico apóstol.
"¿Por qué me tientas?" -pregunto éste a su vez-. Tú mismo lo sabes mejor que yo. Qué me he lanzado entre los más pobres, oh, Zarathustra ¿No ha sido acaso la náusea que sentía en presencia de los más ricos, de esos forzados de la riqueza que, con la mirada fría y devorados por pensamientos de lucro, quieren sacar provecho de cualquier montón de inmundicia; de toda esa chusma cuyo hedor llega hasta los cielos; de esa plebe dorada y falsificada cuyos padres fueron seres con garras, buitres o traperos; de esa canalla complaciente con las mujeres, lúbrica y olvidadiza, en nada diferente de las putas?
¡Plebe arriba, plebe abajo! ¿Qué significan ya hoy "los pobres" y "los ricos"? Yo he olvidado ya esa diferencia, y por eso hui lejos, cada vez más lejos, hasta que he llegado junto a estas vacas.
Así habló Zarathustra
Pertenece a los relativistas, es decir que considera que el bien y el mal son conceptos que difieren de sociedad a sociedad y de persona a persona.
Yo os hago esta advertencia: cada pueblo habla su propia lengua del bien y del mal: su vecino no la entiende. Cada pueblo se ha inventado su lenguaje en costumbres y derechos.Mas se ha descubierto a si mismo quien llega a decirse: ¡éste es mi bien y éste es mi mal! Merced a esas palabras he hecho callar al topo y al enano, que dicen: «Bueno para todos, malo para todos.
Cuando aparecí entre los hombres, les hallé sentados sobre una vieja presunción: todos creían saber, desde hacía mucho tiempo, qué es lo bueno y qué es lo malo para el hombre.
Así habló ZarathustraConsideremos, por último, cuánta candidez hay en decir: el hombre debería ser de esta manera. La realidad nos muestra una maravillosa riqueza de tipos, una verdadera exuberancia en la variedad y en la profusión de las formas. Pero viene cualquier moralista de plazuela y dice: "No, el hombre debería ser de otra manera". ¿Sabe siquiera cómo debería ser él mismo, ese santurrón, que se retrata en a pared y dice: Ecce homo?
Más allá del bien y del mal
La fama de Nietzsche creció después de su muerte en 1900. Ahora se considera a su pensamiento como una de las grandes influencias del siglo XX.
Su obra ha sido malinterpretada, así por ejemplo, se le ha relacionado con el nacional-socialismo debido a la modificación que sufrió su obra a manos de su hermana Elisabeth, a quien se le considera como la madre del nacismo. Sin embargo son suyas frases como:
Y de su hermana llegó a expresar:
Yo tengo una sencilla norma: no tener trato alguno con los monederos falsos del racismo
¡Que a partir de ahora sea vuestro honor no el lugar de donde venís, sino el lugar a donde vais! Vuestra voluntad y vuestros pies que quieren ir más allá de vosotros mismos, ¡que esté en eso vuestro honor!
Así habló Zarathustra
El maldito antisemitismo que me aleja de mi hermana...
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